Her Will Be Done es una de esas películas cuya presencia en un festival como el de Sitges no se explica. Y es que se trata de un drama rural, en el que se narra la vida de una familia de granjeros con el foco puesto en una chica. Cierto es que la chica cree, o parece que está afectada por un mal de difícil explicación, más allá de lo esotérico. Y que hay un virus que afecta a las vacas. Pero no os engañéis, que esto, en fondo y forma, es un drama social de denuncia. Y ojo, que como tal, nos ha funcionado a las mil maravillas…
