Esperanza Pedreño y Raúl Cimas interpretan a una pareja que, tras un buen puñado de años juntos y sin motivo aparente, entra en crisis. Cosas de la rutina, de hacerse mayores, o de desayunar magdalenas delante de la tele cada mañana. Así empieza este periplo entre costumbrista, hilarante, entrañable y triste, a lo largo de doce capítulos (de 15 minutos) como doce meses. Sí: un año entero que vivimos con ellos, compartiendo aspiraciones y frustraciones, y sintiéndonos, ay, más identificados de lo que quisiéramos…
