Poca broma con la película Reír, cantar, tal vez llorar de Marc Ferrer. Y es que partiendo de un estilo voluntariamente… despeinado, lo nuevo del director de Corten esconde un mecanismo alucinante que permite encajar canciones de Carmen de Mairena, un retrato de la movida hípster de Barcelona, reivindicación por un tubo y homenajes a R. W. Fassbinder en una sola película que, además, pasa en un suspiro.
No te pierdas nuestra crítica de Reír, cantar, tal vez llorar, que puedes ver desde ya mismo en Filmin.
¿La has visto ya? ¿A favor en contra? ¡Te leemos!
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